En California, Halloween es una celebración arraigada, pero al mudarse a México, la tradición del Día de Muertos ofrece una rica experiencia cultural. Alan Chazaro explora cómo estos dos festejos pueden coexistir y enriquecer la vida de quienes crecen en esta dualidad.
La mezcla de ambas festividades permite a las familias disfrutar de la diversión de Halloween, mientras se sumergen en las profundas y significativas costumbres del Día de Muertos. Esta combinación única crea un entorno de aprendizaje valioso para las nuevas generaciones.
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