El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ajustado sus proyecciones de crecimiento económico para México, estableciendo un aumento del 1.5% para 2026 y del 1.8% para 2027. Este cambio se produce tras un sólido desempeño económico en el segundo trimestre del año, solo tres meses después de que la entidad redujera su previsión para 2023 a un 1.2%.
Para alcanzar estas nuevas metas de crecimiento, el FMI señala que será fundamental que México realice mayores esfuerzos en la reducción de su deuda a través de la consolidación fiscal. Además, advirtió que el crecimiento podría verse limitado por incertidumbres externas.
La revisión más reciente de las proyecciones siguió a una visita oficial del FMI a la Ciudad de México en septiembre, dirigida por Gustavo Adler, Jefe Adjunto de División en el Departamento del Hemisferio Occidental del FMI.
Durante el segundo trimestre, México reportó el segundo mayor crecimiento económico entre los países del G20, con un incremento del 1.4% en comparación con el trimestre anterior, recuperándose así de una contracción del 0.6% en el primer trimestre. Los datos positivos continuaron en julio, con un crecimiento del 3.3% en términos anuales ajustados estacionalmente, marcando el mes más fuerte hasta ahora en 2026.
En su evaluación de octubre, el FMI destacó que el proceso de desinflación en México sigue avanzando, con la inflación general cerca de su objetivo, aunque persisten algunas presiones de precios subyacentes. Para favorecer un crecimiento sostenido, el país debe movilizar ingresos, priorizar mejor el gasto y permitir una mayor participación del sector privado.
Asimismo, el FMI recomendó al gobierno que mantenga una postura monetaria moderadamente restrictiva hasta que haya evidencia clara de que la inflación se dirige de forma duradera hacia el objetivo. Para lograr un crecimiento financiero más robusto, es necesario cerrar las brechas de infraestructura, reducir las cargas regulatorias y fortalecer la integración comercial, además de mejorar la seguridad y combatir la corrupción.
El borrador del presupuesto de 2027 se enfoca más en la consolidación fiscal gradual que en anuncios anteriores, aunque se prevé que la deuda pública aumente al 55% del PIB a partir del 54% estimado para finales de 2026, a pesar de los esfuerzos por consolidar las finanzas.




