El pasado lunes, Chacahua Isla fue el escenario de un evento histórico: la primera Afro Guelaguetza, donde doce delegaciones se unieron para rendir homenaje a la rica herencia afro-mexicana. Este festival, conocido como La Rejunjuneada, tuvo como objetivo celebrar y visibilizar a las comunidades afrodescendientes que, según las autoridades locales, han estado históricamente marginadas.
Situada en la costa del Pacífico, Chacahua Isla es una comunidad con una población mayoritariamente afrodescendiente, ubicada en la región de la Costa Chica, un enclave cultural significativo para la afro-mexicanidad que abarca los estados de Oaxaca y Guerrero. La festividad coincidió con el Día del Pueblo Afro-Mexicano, una conmemoración establecida en 2013 que se celebra el 19 de octubre.
El evento comenzó con una colorida procesión a lo largo de la laguna y por las calles locales, seguida de presentaciones en un escenario junto a la hermosa Laguna de Chacahua. Aunque las comunidades afro-mexicanas participan en la Guelaguetza tradicional de julio, este festival se destacó por ofrecer un espacio exclusivo para sus tradiciones, que a menudo quedan relegadas en la celebración más amplia del estado.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, enfatizó la importancia de que el reconocimiento de estas comunidades se traduzca en derechos, justicia y oportunidades para sus habitantes. Eder Muñoz Peña, alcalde de Villa de Tututepec, también subrayó que la celebración no solo representa un acto de justicia histórica, sino un motivo de orgullo cultural para los pueblos Chatino, Mixteco y afro-mexicano de la región.
Las actuaciones del festival incluyeron danzas emblemáticas como el Fandango de Varitas y la Danza de las Tortugas, además de dos representaciones de la Danza de los Diablos, una expresión icónica de la cultura afro-mexicana que cautivó a los asistentes con sus bailarines enmascarados y su vibrante música. La participación de Enid Azucena Torres Agustiniano, quien este verano se convirtió en la primera mujer afro-mexicana elegida como Diosa Centéotl, también fue un momento destacado del evento.
Según el censo de 2020, el 8.6% de los habitantes de Guerrero y el 4.7% de Oaxaca se identifican como afro-mexicanos o afrodescendientes, en comparación con el 2% a nivel nacional, según Conapred, la agencia federal de anti-discriminación. Este festival no solo celebra la cultura, sino que también busca mejorar la visibilidad y los derechos de estas comunidades en México.




