El Senado mexicano ha dado un paso significativo en la lucha contra la explotación sexual infantil al aprobar una reforma a la Ley General de Turismo. Esta modificación busca establecer medidas más estrictas para proteger a los menores que viajan con adultos, obligando a los prestadores de servicios turísticos a verificar la relación familiar o de custodia con los menores.
De acuerdo con la nueva normativa, si los proveedores de servicios turísticos, como hoteles y arrendamientos, no pueden verificar oficialmente el parentesco o la autoridad parental, deberán rechazar la reserva y notificar de inmediato a las autoridades competentes para que se inicie una investigación. Sin embargo, aún se está definiendo qué documentos oficiales serán aceptados como prueba de identidad y cuáles proveedores estarán obligados a cumplir con esta normativa.
Magda Zayas, abogada y especialista en el tema, subrayó en un artículo para el diario Diario del Istmo que para que la reforma sea efectiva, será necesario capacitar al personal de atención al cliente y actualizar los sistemas de reservas en línea que operan en el país.
En un comunicado, el Senado citó datos de World Vision México, revelando que el país ocupa el segundo lugar como destino para la explotación sexual de niños y adolescentes, además de liderar a nivel mundial en la consumo de pornografía infantil.
La senadora del PAN, Laura Esquivel Torres, expresó su firme convicción de que esta nueva ley transformará a México, alejándolo de ser un “paraíso para pedófilos”. Esquivel destacó que la modificación busca cerrar las oportunidades que han permitido que la explotación infantil florezca en el país.
Además, la senadora del PRI, Carolina Viggiano Austria, advirtió que más de 16,000 niños se encuentran atrapados en redes de explotación sexual en México, especialmente en zonas turísticas.
La reforma fue aprobada de manera unánime con un total de 104 votos y se envió a la oficina del presidente para su firma. Paralelamente, iniciativas locales, como la adoptada por la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, están en marcha, siguiendo el compromiso de “The Code”, una iniciativa global que busca erradicar la explotación sexual infantil en el sector turístico.




