En un hallazgo alarmante, las autoridades estatales y federales están investigando una propiedad en Nayarit que ha sido calificada por la fiscal general del estado como un “centro de exterminio”. Este lugar ha sido comparado con el infame rancho Izaguirre en Jalisco, donde se sospecha que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) llevó a cabo asesinatos y cremaciones en masa.
El terreno, situado en el municipio de Xalisco, al sur de Tepic, fue descubierto el sábado gracias a una denuncia anónima que condujo a los investigadores a la comunidad de La Curva. En el lugar, se hallaron un “hornillo improvisado” y una fosa con restos de cuerpos recientemente cremados, según informó Elvia Ludmila Heredia Verdugo, fiscal de Nayarit.
La fiscal Heredia comentó en una conferencia de prensa que “desde el 3 de octubre, estamos procesando un centro de exterminio basado en incineraciones”. Durante la búsqueda, se encontraron prendas de vestir y un tambor lleno de combustible, utilizado para reducir los cuerpos a cenizas antes de ser desechados en un arroyo cercano.
Aunque las autoridades no han especificado cuántas personas podrían haber sido asesinadas o cremadas en esta propiedad, existen rumores no confirmados que sugieren posibles vínculos con el CJNG. La crisis de desapariciones en México sigue siendo una preocupación apremiante, con más de 130,000 personas registradas como desaparecidas en el país.
En respuesta a la situación, la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) ha enviado un “equipo técnico” a Nayarit para fortalecer las labores de búsqueda y contribuir a la recolección de evidencias. La CNB se ha comprometido a mantener informadas a las familias de las personas desaparecidas sobre el avance de las investigaciones y la identificación de posibles víctimas.
El colectivo Familias Unidas por Nayarit (Cofaunnay) también se ha hecho presente en la zona de búsqueda, monitoreando los trabajos forenses y reafirmando su compromiso con la verdad y la justicia. Alma Ríos, miembro del colectivo, expresó su esperanza de que el descubrimiento de esta propiedad pueda llevar a la localización de su esposo, quien fue secuestrado en 2019.
Este nuevo hallazgo evoca el caso del rancho Izaguirre, donde también se encontraron restos humanos y objetos personales en lo que fue considerado un “campo de exterminio”. A pesar de las afirmaciones de las autoridades sobre la naturaleza del rancho, las similitudes entre ambos casos son inquietantes y resaltan la necesidad de una respuesta más contundente ante la crisis de desapariciones en México.




